miércoles, 21 de noviembre de 2012
Lo que hoy me preguntó una estudiante enamorada de un maestro Libra
Esta acuariana, de diecisiete años, me preguntaba de qué manera podría enamorar a su maestro de veintitrés, nacido del signo de Libra, por lo que le dije:
En realidad, la diferencia de edad no es tanta. Yo te recomendaría que, dadas las características de Libra, le demuestres que eres una mujer con clase; distínguete de las demás del grupo por tener una educación sumamente esmerada; recuerda que los mejores diplomáticos, son los que nacen bajo el signo de Libra, y con ellos, más vale que peques de anticuada (en caso de ser necesario) que de mal educada o vulgar.
Por muy "cool" que te parezcan ciertas actitudes o expresiones de tus compañeras, no las imites, ya que a un Libra le atrae más lo fino que lo "cool", y mucho menos si en un momento dado pueden interpretarse como groserías o faltas de respeto. Por ejemplo, si el maestro se los pide, puedes hablarle de "tú", pero NUNCA de "buey".
Siempre que te dirijas a él o que estés hablando en su presencia, cada vez que estés tentada a utilizar algún improperio, o simplemente una expresión coloquial, trata de sustituirla por un término de español culto. Por ejemplo, en vez de decir, "me fue de la fregada en historia", puedes decir algo como "creo que no estudié lo suficiente para el examen de historia", y nunca digas frases como "a huevo", sustituye esta expresión EN TODO MOMENTO, por el término exactamente aplicable, como "por supuesto", "desde luego" o "forzosamente", según sea el caso.
En tu arreglo personal pon también especial atención, e inclínate siempre por las opciones más estéticas y elegantes que por aquellas que simplemente estén de moda.
Como eres acuariana, es posible que tengas una fuerte tendencia hacia lo ultramoderno, pero hazlo siempre con buen gusto.
jueves, 12 de abril de 2012
¿Qué es un ASTROFAN?
Actualmente, cada vez que en una plática de café (o de vodka, jajajaja) menciono algún tema relacionado con la astrología, me doy cuenta de que nunca falta algún amargado que haga el trillado comentario de “yo no creo en esas cosas”, y otros, incluso más audaces, se lanzan al vacío con la firme aseveración de que “no existe la astrología, solamente la astronomía”, o simplemente se ponen en el plan de que “la astrología no es una ciencia porque sus resultados no son comprobables”.
Pues bien, he aquí mi historia sobre cómo me inicié en la astrología.
Era un lunes como otro cualquiera, cuando yo terminaba con los últimos pendientes del día en la oficina… En eso, sonó mi teléfono, y oí la amigable voz de un querido amigo meridano: ¡Hola!, ¿te gustaría oír una plática que dará comienzo en cinco minutos?
Al siguiente momento me hallaba yo en un auditorio atiborrado de gente, en el que un curioso sujeto hablaba de las características de cada signo del zodíaco y de cada uno de los planetas que conocemos… Como colofón de su charla, el señor dijo: “Los invito al diplomado en astrología que se impartirá próximamente en este mismo centro de estudios”.
En un principio, y aquí quiero ser muy franco, me inscribí en el curso por mera curiosidad, y por pensar que sería una forma de entender mejor a las personas aficionadas a la astrología.
Sin embargo, conforme fui asistiendo a las clases, empecé a descubrir que la milenaria disciplina que hoy conocemos como astrología, encerraba verdades irrefutables, y que, como alguien dijo, ningún hombre es una isla, todo lo que existe en el universo genera alguna influencia en los demás entes, por lejos o cerca que estén.
Por consiguiente, cada vez que oigo alguna de las mentadas frases de: “yo no creo en esas cosas”, “no existe la astrología sino la astronomía”, o “la astrología no es una ciencia porque sus resultados no son comprobables”, lo único que pienso es que el portavoz de las mismas, en realidad, lo que no tiene, es el conocimiento sobre esta apasionante disciplina.
¿Qué es un ASTROFAN? El que puede decir orgullosamente, “yo hablo sobre astrología porque es una disciplina que conozco y entiendo, y esto lo he logrado mediante el estudio y la práctica”.
Por eso, hoy te invito a que te unas a los ASTROFANS. ¿Cómo? Es sumamente sencillo, solamente ve a la parte superior izquierda de este blog y haz click en la opción “Seguir”, y una vez que te conviertas en seguidor, y en la columna de la derecha, de otro click en el botón que dice “Participar en este sitio”, y así te harás miembro del blog. Una vez hecho esto, ponte a mandar tus opiniones y experiencias sobre astrología, para que sean publicadas en el blog y, lo más importante: ¡Invita a todos tus amigos aficionados a la astrología a participar!
¡Éxito!
Pues bien, he aquí mi historia sobre cómo me inicié en la astrología.
Era un lunes como otro cualquiera, cuando yo terminaba con los últimos pendientes del día en la oficina… En eso, sonó mi teléfono, y oí la amigable voz de un querido amigo meridano: ¡Hola!, ¿te gustaría oír una plática que dará comienzo en cinco minutos?
Al siguiente momento me hallaba yo en un auditorio atiborrado de gente, en el que un curioso sujeto hablaba de las características de cada signo del zodíaco y de cada uno de los planetas que conocemos… Como colofón de su charla, el señor dijo: “Los invito al diplomado en astrología que se impartirá próximamente en este mismo centro de estudios”.
En un principio, y aquí quiero ser muy franco, me inscribí en el curso por mera curiosidad, y por pensar que sería una forma de entender mejor a las personas aficionadas a la astrología.
Sin embargo, conforme fui asistiendo a las clases, empecé a descubrir que la milenaria disciplina que hoy conocemos como astrología, encerraba verdades irrefutables, y que, como alguien dijo, ningún hombre es una isla, todo lo que existe en el universo genera alguna influencia en los demás entes, por lejos o cerca que estén.
Por consiguiente, cada vez que oigo alguna de las mentadas frases de: “yo no creo en esas cosas”, “no existe la astrología sino la astronomía”, o “la astrología no es una ciencia porque sus resultados no son comprobables”, lo único que pienso es que el portavoz de las mismas, en realidad, lo que no tiene, es el conocimiento sobre esta apasionante disciplina.
¿Qué es un ASTROFAN? El que puede decir orgullosamente, “yo hablo sobre astrología porque es una disciplina que conozco y entiendo, y esto lo he logrado mediante el estudio y la práctica”.
Por eso, hoy te invito a que te unas a los ASTROFANS. ¿Cómo? Es sumamente sencillo, solamente ve a la parte superior izquierda de este blog y haz click en la opción “Seguir”, y una vez que te conviertas en seguidor, y en la columna de la derecha, de otro click en el botón que dice “Participar en este sitio”, y así te harás miembro del blog. Una vez hecho esto, ponte a mandar tus opiniones y experiencias sobre astrología, para que sean publicadas en el blog y, lo más importante: ¡Invita a todos tus amigos aficionados a la astrología a participar!
¡Éxito!
martes, 10 de enero de 2012
Homosexualidad
Hoy en Yahoo Respuestas, alguien preguntó:
A lo anterior, respondí:
Definitivamente, la orientación sexual no va a depender, así en forma aislada, de que tengas el Sol, la Luna o el ascendente en un signo determinado.
Creo conveniente destacar que, entre las diversas características de los doce signos, no recuerdo que alguno contenga la de "homosexual". Desde luego, algunos son más sexuales que otros, pero la orientación depende de otros factores, que por lo general se analizan dentro de lo que los astrólogos llaman "ecuaciones astrológicas", es decir, la relación que guarden entre sí en un mapa astral, los diferentes SIGNOS, PLANETAS Y CASAS.
Como verás, no es tan sencillo como decir: Todos los que tienen el Sol en Aries, Virgo y Sagitario, son homosexuales.
¿Hay algun signo mas homosexual que Virgo en los hombres?
A lo anterior, respondí:
Definitivamente, la orientación sexual no va a depender, así en forma aislada, de que tengas el Sol, la Luna o el ascendente en un signo determinado.
Creo conveniente destacar que, entre las diversas características de los doce signos, no recuerdo que alguno contenga la de "homosexual". Desde luego, algunos son más sexuales que otros, pero la orientación depende de otros factores, que por lo general se analizan dentro de lo que los astrólogos llaman "ecuaciones astrológicas", es decir, la relación que guarden entre sí en un mapa astral, los diferentes SIGNOS, PLANETAS Y CASAS.
Como verás, no es tan sencillo como decir: Todos los que tienen el Sol en Aries, Virgo y Sagitario, son homosexuales.
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